domingo 3 de febrero de 2008

Yo prefiero a Sarkono

Como dice Joschka Fischer, qué hubiera dicho la Conferencia Episcopal Española, si en vez de hablar de Sarkozy, estuviésemos hablando de Zapatero. Madre mía, poco más y salen a las calles a flagelarse (no esto no, que lo de hacerse daño no mola. Estos prefieren joder a los demas, anda que no saben). Como poco, estaríamos ante la señal definitiva del hundimiento, del hundimiento de ese bien moral llamado España (Que me pongo burro...). Y de paso ya, hablaré un poquito del polizafetismo, ya que como ejemplo tenemos a Carla Bruni, que es por lo menos cantautora y modelo, y no sé si me dejo algo más.

Lo que me perturba es una cosa sencilla. ¿Por qué si uno quiere ser cantautor, se mete a modelo? ¿Por qué si quieres ser cantautor no empiezas por ser cantautor? ¿Acaso no es lo que más te gusta? En otro caso, ¿Por qué lo has elegido? Me molesta mucho que se de el mismo valor a alguien que es modelo de verdad, o cantautor de verdad, o actriz de verdad, es decir, que se dedica plenamente a ello, que uno que dice que es de todo. Porque vale, la otra parte es decir, que es más universal, ¿no? más polifacético...pero primeras impresiones aparte, que nunca fueron buenas, (ah no que eso son las segundas partes y con las películas) acerquémonos al detalle. En primer lugar, uno por hacer tres películas no es actor, ni por sacar un disco eres cantante, o cantautor, o músico, o etc., ni por darte un paseo por la pasarela tres veces eres modelo. Para ser algo (no alguien) en algo en la vida, debes tener una trayectoria buena o mala, pero una trayectoria, y no utilizar los términos con la ligereza con la que lo hacemos, que encierra justamente, un relativismo brutal, segun mi punto de vista. Despues podemos hablar de si tu trayectoria es buena, en cuyo caso seras alguien en ese mundo, o de si es mala, en cuyo caso no seras nadie, como se suele decir coloquialmente. Pero para ser algo, bueno o malo, pero algo, se necesita una trayectoria. Todo en esta vida no se puede ser, como tampoco te puede gustar todo, siempre tenemos preferencias, como en la música, aunque escuchemos de todo. No hay nada de malo en decirlo, ni de intolerante en serlo. Pero sin desviarnos, ademas, hay un segundo detalle, que hace referencia al esfuerzo. Es mucho más difícil empezar por algo de manera definitiva, que cambiarte cuando ya eres conocido, porque si os fijais, en todos estos casos, cuando han hecho el cambio, ya eran conocidos. Por ejemplo, de modelo a actriz, de modelo a cantante, o de tertuliano o comentarista, que ni siquiera analista, a historiador, o mejor dicho a divulgador de historia, y así con todo. Y decidme una cosa, sobretodo aquellos que han estudiado una carrera, y se dedican a aquello que han estudiado. ¿Qué tal os parece que un tio con menos esfuerzo y dedicación que vosotros tenga más reconocimiento, más dinero, y/o etc.? Entonces, ¿para qué tanto esfuerzo si podíamos haberlo hecho más rápido y mejor? Joder, peguemos el braguetazo sí señor. Y esto que digo con LOGSE y sin ella. Entonces, ¿dónde está el problema? No podemos utilizar las mismas palabras para cosas diferentes, o por lo menos, tenemos que ser precisos, y no dar por obvias demasiadas cosas, porque en el fondo no lo son. Diferencias basadas en la méritocracia sí, diferencias basadas en la sangre, dinero, etc. NO, bien alto y claro. Y si os poneis en la piel de un artista, pasa lo mismo. Con lo que cuesta, y que luego te comparen tan rápidamente con estos polizaféticos. En el fondo, lo único que encierran es la nada, como aquellos que dicen que fusionan no se cuántos estilos musicales. Dicen eso por decir algo, porque saben que no tocan ni lo uno ni lo otro, no tocan nada. Fusionar no es algo trivial tampoco, como no lo es versionear a otros.

PD: Un tio con un micrófono tiene un poder de la ostia, y basta eso para que mucha gente lo idolatre y crea a pies juntillas más o menos, y sin el más o menos, todo lo que dice. Eso es la ostia, implica una responsabilidad brutal, que cuando lo dices, muchos te salen con el discurso idealista, teórico y demagógico de la libertad, del individualismo, etc. Cuando el hombre es un ser social, y por tanto, el grupo es fundamental para entenderlo a él y su comportamiento.